Las madreñes: hórreos para los pies.

Uno de estos fines de semana les propuse a mis amigos/colaboradores hacer una excursión en coche. Tenía yo interés en visitar los pueblos donde habitan los campesinos que se alimentan de la leche que dan sus propias vacas y de las hortalizas que cultivan con sus propias manos. Esas idílicas aldeas de montaña que tantas veces he visto reflejadas en los anuncios de Litoral y a las que la civilización parece resistirse en llegar. Yo señalé algunos puntos a en el mapa, no muy lejanos, pero que me parecía que podían encajar: La Felguera, Pruvia, Tineo o Colunga, pero dejé que ellos me propusieran.

Me dijeron que genial, que si el tiempo no estaba feo podíamos movernos un poco y que ellos marcaban el itinerario, pero me alertaron de que fuera preparado con linterna y puñal de monte, que de las bengalas y la provisión de víveres se encargaban ellos. Me quedé un tanto preocupado con este último comentario, sin descartar la opción de que fuese una burla (como evidentemente resultó ser) pero con la eterna duda de pensar “¿y si no lo es?”.

No siempre es fácil captar el sentido del humor de estos asturianos porque muchas veces dicen las bromas completamente en serio, sin recrearse en la chanza y sin aportarle un ápice de vis cómica. Y claro, eso despista a cualquiera y más aún a un gaditano, que  somos todo lo contrario.

(Cuando los gaditanos bromeamos lo hacemos de manera teatral y sobreactuada. Y ahora que lo miro en perspectiva, es posible que hagamos lo mismo cuando hablamos en serio. A lo mejor por eso también nos toman a coña cuando no corresponde. Lo que se aprende viajando…)

Un sábado, aprovechando que hacía buen tiempo, nos pusimos en ruta.

Estuvimos visitando algunos pueblos típicos del interior de Asturias. Nos movimos por lo que llaman cuenca del Nalón, por hermosos pueblos y aldeas con nombres que no puedo recordar, pero a los que efectivamente ha llegado la luz, incluso Internet.

Pero lo que me llamó poderosamente la atención y se convirtió en la gran revelación de este viaje cuasi iniciático fue el descubrimiento de las madreñes.

Las madreñes son un típico calzado de madera parecido a los zuecos de las postales holandesas, sólo que aquí las siguen utilizando a diario. De alguna manera viene a ser lo que en Cádiz es la chancla de toda la vida, pero con un innegable y ancestral encanto.

En realidad las madreñes están diseñadas para flotar por encima del engrudo que forman el barro con los excrementos de vacuno (aquí cuchu) sin ensuciarse los pies. Y he observado que su fundamento es similar al de los hórreos, pues tienen cuatro tacos que, a modo de columnas, elevan a la persona por encima de sus circunstancias: un hovercraft de aldea. 

Pero también he observado que los aldeanos y aldeanas las llevan todo el día en sus quehaceres dentro y fuera de la cuadra, y que caminan con ellas sin dificultad por las aceras y el asfalto. Así que muy incómodas no deben ser, pese a su apariencia tosca y poco flexible.

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Foto de Annemarie Vanloenen, bajo licencia Creative Commons

Así que me dije: “ya está, me compro un buen par y las utilizo como calzado de diario durante una temporada”.

Es un utensilio muy típico de la Asturias rural y auténtica, con lo que utilizarlas de manera intensiva me puede otorgar ese plus asturianizante que necesito, para alcanzar mi objetivo. Salgo a buscar unas bien cómodas.

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6 thoughts on “Las madreñes: hórreos para los pies.

  1. Deberías aprovechar la ocasión para “dir a cuchar”. Así ya les haces un bautizo en condiciones.

    ¡Graba un vídeo, ho! Nunca vi a un gaditano caminando con madreñes!

  2. Estamos deseando verte pasear con madreñes (les madreñes, no las madreñes). Con ellas y esos pelos vas a parecer una drag queen de caleya.

  3. Allanando el camino hacia el concepto de “pies cúbicos”.

    • Es innegable la aportación de la cultura popular al campo científico. Baste ver que la mayoría de las cosas que hoy nos dan en pastillas, antes nos las daban las abuelas en tisanas, o que de siempre, los más avezados han meado a favor del viento y las leyes de la aerodinámica.

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