Asturias es el único sitio donde sientes vergüenza pidiendo cerveza.

botella-sidraEl otro día fui, como tantas otras veces desde que habito en tierras astures, a tomar sidra con unos compañeros. No es algo que me pille de nuevas ni mucho menos. En el poco tiempo que llevo aquí lo de ir a tomar sidra se ha convertido en esa constante invariable e infalible que me impide olvidarme de dónde estoy.

Tenía yo una imagen idealizada de la sidra, como la que supongo que tienen la mayoría de quienes no han estado en Asturias. Pensaba yo (en mi desconocimiento justificado por esos más de 1000 km. que separan mi Cádiz natal de la tierra de Jovellanos) que el asturiano escanciando sidra era un icono de la cultura local, una imagen llena de tipismo, pero más folclórica que real y cotidiana, vamos, como la gitanilla de traje de lunares rojos y el torero en pleno pase de pecho. Pensaba yo que ir a tomar sidra era como ir a un tablao o a una corrida de toros, algo muy típico pero que se hace sólo de vez en cuando, en contados días festivos y feriados.

Recuerdo la primera vez que me hablaron de ir a tomar sidra (fue exactamente mi primer día en Gijón, nada más llegar) y pensé (ingenuo) que era un acontecimiento excepcional, una deferencia hacia el hombre llegado del sur, un acto de homenaje y bienvenida propio de la cordialidad de las buenas gentes del norte. Pero no. De excepcional na de na.

Enseguida me di cuenta de que lo de los asturianos por la sidra es auténtica devoción. Una entrega y fervor similares a las de los costaleros sevillanos o a la de los rocieros, sólo que ésta dura todo el año.

Ellos no se dan cuenta porque lo tienen muy asumido, pero Asturias es el único lugar del mundo en el que me he sentido raro pidiendo una cerveza.

Y al igual que hay fieles de misa de domingo y fieles de misa de diario, aquí  hay gente que bebe sidra los fines de semana y gente que parece haber renunciado al agua. De este segundo tipo son algunos de mis amigos con los que, retomando el inicio de este post, estuve tomando sidra.

– ¡Que la eche el foriato! – foriato significa extranjero, vamos, que querían que la echase yo.

Para mí siempre es un orgullo y una deferencia que me elijan como maestro de ceremonias y repartidor del preciado brebaje, pero siempre he devuelto la cortesía cediéndole el puesto a quienes seguro lo saben hacer mejor que yo.

Pero esta vez, inmerso como estoy en mi proceso asturianizante, accedí a ser el escanciador invitado. Aunque a mi juicio lo hice bastante bien, los demás me recriminaron que de la botella con la que me dejaron experimentar salieron apenas tres culillos de sidra, imbebibles según mis exigentes compañeros. Se quejaron de que la sidra no había roto contra el vaso, de que no tenía burbujas y del mal reparto de las porciones, pues así como el último de los tres apenas igualaba el volumen de un escupitajo, el segundo mediaba el vaso. Me recordaron a determinados aficionados taurinos, que siempre están con que si el toro no embiste, el torero no se arrima, la banda desafina…

Pero se quejaron sobre todo de que gran parte de la sidra que no cayó en su deseado receptáculo fue a parar a la chaqueta de uno de ellos, responsabilidad única, a mi modo de ver, de quien imprudentemente la dejó depositada en el banco junto al que yo maniobraba.

Y aún así la experiencia fue muy positiva porque he encontrado el reto que estaba buscando. Ese factor asturianizante que me ayude e integrarme mejor en el papel de buen asturiano:

Convertirme en el escanciador oficial en todos  los próximos meses. A partir de ahora, vaya con quién vaya, seré yo el encargado de servir la sidra.

Tendré que mejorar, no digo que no, pero los motivos que justifican esta decisión son variados:

  • La sidra es un símbolo de Asturias, un líquido que corre por sus venas como la sangre de la tierra.
  • Escanciar no es sólo servir bebida, por el contrario exige la adopción de un rictus característico, no exento de mística: mirada al frente, gesto austero (casi encabronado, diría yo), cuerpo estirado y pose orgullosa (casi encabronada, insistiría yo).
  • Las dificultades técnicas están a mi alcance y en cualquier caso se suele poner una especie de medio tonel debajo del escanciador, imagino que para recoger y reciclar la que se despista allende los confines del vidrio.

Estoy convencido de que tras unos meses de escanciado masivo conseguiré empaparme, no sólo de sidra, sino del espíritu asturiano y con ello estar más cerca de entenderles y adoptar el papel de hijo de esta tierra.

En adelante iré contando como evoluciono en mi reto.

Advertisements

8 thoughts on “Asturias es el único sitio donde sientes vergüenza pidiendo cerveza.

  1. Dos simplísimos consejos:

    a) practique con agua, Usted que tiene jardín, y

    b) “calló”, del verbo caer, es con y griega. Terrorista.

    • Agradecido:

      A) ¿medias tintas a mí? ¿practica la gente su malentendida hombría con chupitos de agua en vez de con tequila para luego no caer redondo en el bar? no, no, se pone un cubo y luego se aprovecha, que tampoco se em va a dar tan mal digo yo. Conste que lo de desperdiciar a mi parezme fatal (ha quedado de lujo el parezme, estaba viendo como colocarlo), yo siempre pienso mucho en las negritas de áfrica, en los años de mi niñez nos remitían siempre a pensar en “los negritos de áfrica” ante un plato con comida aún por liquidar. Los tiempos cambian y es necesario aplicar criterios de paridad, así que siempre pienso en negritas y nunca tiro nada.

      B) imperdonable, aún debo estar traumatizado por les madreñes, Freud vería claramente el origen de sacar a relucir tanto “callo” en el que caigo.

  2. Y cuando llegue el frío, a la bañera con la botellina de sidra llena de agua. Y esi brazu bien estirau, guaje!

  3. “Culillo”… ¡¡esos gaditanismos!!! “Culín” o “culete”, plural “culinos” o “culetes”. Y si se me olvida algo será porque a este lado del mapa me toca gaditanizarme.

    Y por cierto, ¿hubo desarme este año? que hay algo más (no demasiado al sur) de Xixón…

    • Culín, culete, culillo, ¡a ver si wordpress me va a cancelar la cuenta!

      No estuve en el desarme, llevo días sin salir mucho de Gijón pero precisamente la idea es darle un repaso a toda la provincia, y por supuesto a Oviedo y los carballones 🙂

Dexa un retruque

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s