Volví (I am back)

Comienzo a escribir este post tan especial, en estas fechas tan señaladas, pensando en todos y cada uno de los miles, qué digo miles, millones de seguidores de este blog, que hace exactamente 7 meses y 4 días vieron aquí publicado el último post, y que desde entonces andan huérfanos, desorientados y confusos, sin saber el cómo y el por qué de este silencioso abandono.

Al igual que el hijo predilecto vuelve a casa por Navidad en el mítico anuncio del Almendro, Asturianízame vuelve a renacer de sus serrines, como un Ave Fénix de chigre, y planea hacer cosas nuevas durante 2015, sin tener aún muy claro el cómo, aunque sí el por qué.

Quizá por eso es ahora el momento de abrirse ante vosotros y mostrar las entrañas de este asturianizante proyecto, los motivos que le dieron origen y las personas que junto a mi lo pergeñaron.

Es absolutamente necesario para entender el nuevo rumbo que toma el blog.

El nacimiento:
La idea de Asturianízame nace en el confuso cerebro de un *remigrante asturiano (*palabra inventada, que bien pudiera servir para desginar al que tras más de 20 años en Madrid, vuelve a vivir a Asturias). Su nombre es Ata Arróspide y muchos de vosotros le conoceréis por ser vuestro primo o sobrino. El resto probablemente no le conoceréis de nada, y nada es también lo que os perdéis.

La idea de Ata era hacer algo divertido en redes sociales que tuviera como fondo la reivinidacación del consumo local. Asturianízame sería el blog/video blog de un personaje que sólo consumiese productos asturianos, ¿os acordáis de Super Size Me? Pues la idea era una caricatura.

Ata se le contó a Rául Vallina, otro asturiano medio residente en A Coruña, que se maneja con cierta soltura tanto delante como detrás de una cámara, y que es poseedor de un finísimo sentido del humor, tan fino tan fino, que se rompe muy fácilmente.

A Raúl le gustó la idea y enseguida se le ocurrió quién podía ser el personaje perfecto para protagonizar Asturianízame: un tipo de jesucrístico aspecto, que reunía tres condiciones perfectas: vivía en Asturias, era actor, y además era foriatu.

asturianizameEsa persona era y es un Hidalgo caballero de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que han rebautizado como Xandrín (Alejandrín en asturianu).

Y así empezamos a idear y grabar posts,’til que las ocupaciones de unos y de otros hicieron que el proyecto se quedara apartado. Ahora volvemos con el mismo propósito de fondo, aunque la forma cambiará y el ritmo será el que nos permitan nuestras otras obligaciones. El trabajo nos lo repartiremos abiertamente, y en adelante ya sabéis que en este blog da la cara uno, piensan tres y escribe principalmente otro. Lo mismo en la cuenta de Twitter y la página de Facebook.

El motivo del último post (justo el anterior) eran precisamente las imágenes de una Master Class de Gijonismo que impartimos en el Paraninfo de la Universidad Laboral, respondiendo al encargo del Excelentísimo Ayuntamiento de Gijón de dar una cálida y didáctica bienvenida a un grupo de bloggers de viajes, que recalaron en Gijón con motivo del Travel Blogger Meeting (TBM). El Ayuntamiento llamó a las chicas de When&Where, y ellas pensaron que con Xandrín se podría hacer algo.

La Master Class fue todo un éxito y nos hemos decidido a repetirla y grabarla, el próximo día 2 de enero en el café La Revolotosa, en Gijón. Una divertida charla apta para paisanos y foriatos.

Os esperamos.

master-class-asturiania

Advertisements

Master Class de Gijonismo para el #TBMGijón

Master Class de Gijonismo con @Gijonturismo. Primera lección Las Letronas #TBMGijón

A post shared by TBM (@travelbloggersmeeting) on

Parece que va a abrir. Actitud optimista frente al mal tiempo. #TBMGijón

A post shared by Blog on Brands (@blogonbrands) on

Actividades para disfrutar de #Gijón gracias a Alejandro y @Gijonturismo #TBMGijón

A post shared by TBM (@travelbloggersmeeting) on

"Master Class de Gujonismo" en el #tbmgijón

A post shared by Gonzalo Iza (@chalo84) on

Como ya sabréis, el viernes pasado estuve impartiendo una Master Class de Gijonismo para los blogguers que llegaron a Gijón en el #TBMGijón (Travel Bloggers Meeting). La acogida fue fantástica, se portaron muy bien conmigo, y creo incluso que aprendieron algo.

Estas son algunas fotos que he recuperado de Instagram.

Espero poder contaros más cosas pronto.

Fajo, refajo y contrafajo.

Los seguidores fieles de este blog (dicen que se cuentan ya por millares) estáis al tanto de mi tentativa de conseguir una auténtica indumentaria tradicional, y de cómo se travistieron los acontecimientos al resultar que el traje que tenían reservado para mí no era de asturiano, sino de asturiana.

Pero la mayor sorpresa no fue la del género del traje, sino la de su insospechada complejidad. Yo creía que ponerse el traje de asturiana era como ponerse la indumentaria oficial del Sporting, jamás hubiera pensado que fuese tan difícil. Ríanse vosotros/ustedes de los astronautas o de los toreros. Cuando yo veía a esas zagalas* moverse con tanto garbo no imaginaba que iban embutidas como momias y que llevaban más capas que una cebolla rellena; ni que para bailar un Xirigüelo a las 12 pm, había que empezar a vestirse a las 6 de la madrugada.

partes del traje de asturiana

partes del traje de asturiana

Yo estaba acostumbrado a trajes regionales más libianos. Entendedme bien, no es que tuviera el hábito de vestirme de folclórica, pero viviendo en Cádiz uno sabe que para encajarse un traje de faralaes basta con hacer coincidir la cabeza con el agujero de la cabeza, hacer lo propio con los brazos, y prestar un poco más de atención a los complementos.

Precisamente los complementos, más concretamente el pañuelo, eran el objeto del tutorial que fui a grabar para Disfraces Gamar, razón de más para que yo pensara que el resto era peccata minuta.

Para que todos entendáis la verdadera dimensión de lo que os estoy contando, y para que nadie piense que es fruto de la gaditana tendencia a la hipérbole, voy a poner un sencillo ejemplo, comparando el traje de asturiana con uno de los disfraces más completos que todos conocéis: el traje de Spiderman.

Cómo vestirse de de Spiderman:

  1. Te pones la ropa interior de cualquier día: slips y calcetines.
  2. Te pones el mono de Spiderman.
  3. Unas zapatillas normales.
  4. Te pones la capucha de Spiderman

Y ya está.

Cómo vestirse de de asturiana:

1.- Primero se empieza con la ropa interior
a) un camisón para el cuerpo
b) enagua para las piernas,
c) además de unas medias altas de lana.

2.- La parte de abajo:
a) encima de la enagua va el refajo
b) y’bout éste se pone la saya, que es la falda propiamente dicha.
c)’bout la saya va el mandil

3.- La parte de arriba
a) encima de la camisa o camisón se ajusta una (uno en este caso) la cotilla, que es como una especie de corpiño
b) por encima de todo va el dengue, que aunque suena a enfermedad africana, es esa pieza cruzada que pasa por los hombros y cubre todo el pecho.

4.- Para los pies
Unos escarpinos típicos, encima de los cuales se pueden calzar las madreñes,

5.- Y para la cabeza,
y ya para poner la guinda a tan elaborado pastel, o mejor dicho embutido asturiano, se coloca en la cabeza el pañuelo, objeto verdadero y final de este laborioso proceso y que culmina con este vídeo tutorial que grabamos para Gamar.

Complétese el proceso con collares y pedrerías varias. Resulta agotador’til escribirlo.

* Nótese como voy enriqueciendo el discurso introduciendo términos autóctonos.

Sal a bailar buena moza

asturianaEn el post anterior  adelantaba mi intención de hacerme con una indumentaria tradicional asturiana, como una forma evidente pero irrenunciable de completar mi proceso asturianizante. Ya os dejaba claro que me intención era vestirme de asturiano, no disfrazarme de asturiano, que aunque puedan parecer cosas similares son profundamente distintas; y de igual manera que no es recomendable viajar al Polo Norte con un simple disfraz de esquimal, mi reto requiere de un traje auténtico, no de un disfraz.

De alguna manera he podido cumplir con este deseo gracias a Disfraces Gamar, que me facilitaron un auténtico atuendo tradicional a cambio de servir de modelo en la grabación de un tutorial’bout cómo ponerse correctamente el pañuelo. Como podéis comprobar por la foto y el vídeo, hay una parte del trato que no era tal y como yo la esperaba. Pero no me quejo, nada es perfecto.

En cuanto esté listo el tuturial lo colgaré aquí y hablaré con más detalle de la enrevesada y compleja tarea de vestirse el traje de asturiana, que deja en juego de niños al traje de luces de los toreros.

Busco traje (que no disfraz) de asturiano.

Hace tiempo que no me dejo caer por este blog, lo que no quiere decir que haya abandonado mi cruzada o que haya tirado “la montera picona”, asturianizando el símil pujilístico. Lo cierto es que mis obligaciones teatrales me traen bastante ocupado, entre ensayos y estrenos.

Y hablando de monteras piconas y de personajes y caracterizaciones, hay una faceta de la asturianización que se me había pasado por alto, quizá por obvia, y que es la de la indumentaria tracional.

asturiano-sin-biselDe la misma manera que a un astronauta se le reconoce por el traje de astronautra, ya sea en Marte o en la calle Corrida; y a un payaso o a un bombero por lo mismo, un paisano vestido de asturiano es, por definición, un asturiano.

Ya sé que el hábito no hace al monje, pero no hay monje sin hábito, así que voy a ponerme manos a la obra para procurarme una buena indumentaria tradicional.

Como en todo proceso de caracterización, la primera parte consiste en documentarme. Aunque he visto a gaiteros y grupos de danza a menudo en estos dos años de vida en el norte, la verdad es que nunca me había fijado en detalle, y ahora que me he puesto a buscar, descubro que me podían hacer pasar por asturiano a cualquiera que lleve faja roja y chaleco, ya sea zaragozano o gomero por asturiano.

Afortunadamente he encontrado este completo y gráfico documento (del que he sacado la foto que ilustra el post)’bout trajes regionales, que me sirve como primer paso hacia mi caracterización.

Ahora lo que tengo que hacer es buscar una indumentaria a un precio accesible, en un establecimiento serio,’cause con todo mi respeto hacia los chinos, para ser un buen asturiano necesito un traje de asturiano, no un disfraz de asturiano.

Me pongo manos a la obra y agradecerá las pistas que me déis.

El grifo del agua caliente

Empieza 2014 y sigo buscando fórmulas para completar mi asturmetamorfosis.

El inicio del año es fecha propicia para marcarse nuevos y valientes retos, así que yo me he marcado uno que le encogería los atributos masculinos al mismísimo rey Pelayo: este año me he propuesto convertir el Cantábrico en mi piscina de invierno.

Bañarse en el Cantábrico supone un revulsivo físico y mental, casi metafísico,’cause la conexión entre una tierra y el mar que la baña es una conexión mística y el Cantábrico es un mar hecho a la medida de Asturias. Asturias no podría estar bañada por el Pacífico ni por el Caspio, Asturias necesitaba como mínimo una porción de Atlántico, pero una porción mucho más fría que la que hay en Cádiz.

El Cantábrico es frío y fiero como un tigre polar (¿existen?). El Cantábrico no es lo que digamos ideal para hidropedales, pero si decenas de personas se bañan a diario a la altura de la Escalerona yo no voy a ser menos.

Los que me conocen saben que bañarme en la playa fuera de temporada no es algo nuevo para mí, pero el nuevo reto es hacerlo con más asiduidad, de forma ritual y sin miedo a las inclemencias climatológicas, por lo que tengo que empezar a plantearme en serio determinadas cuestiones.

Una de las cosas que me llama la atención de la gente que se baña a diario en la playa es que son todos de determinada y avanzada edad. Al principio me preocupé y recordé lo que dicen de los chinos en España, que no los hay viejos. Esto es lo mismo pero al revés: ¿qué pasa, que los que se bañan en invierno no llegan a jóvenes?

Fijándome más tarde en la gente que paseaba por el muro, en la que estaba en el parque, en la sidrería y’til la que estaba en la cabalgata de reyes, he caído en la cuenta de que la mayoría supera también con holgura la cincuentena. Así que no es sólo en la Escalerona, es de todo Gijón. Me quedo más tranquilo.

El primer consejo que me han dado, de cara a este nuevo reto, es del de no ir al servicio por la mañana los días de baño.

Me recomiendan aguantar las ganas para disponer de un depósito de aguas termales en la vejiga, hacer como hacen los camellos y retener ese líquido tibio para poder emplearlo en el crucial momento en el que la profundidad del mar supera la distancia que separa mis tobillos de mi cadera. La idea puede parecer un poco guarrilla, pero en teoría tiene sentido. Siempre es poco grato superar la línea de flotación, pero lo es aún más en estas gélidas aguas cantábricas, capaces de encogerle la hombría’til proporciones microscópicas al más viril de los guerreros; si en ese instante puedes abrir un poco el grifo del agua caliente seguro que el impacto es menos doloroso.

Otra cosa que me trae intrigado es el tema de los días de lluvia, ¿qué se hace? Lógicamente la playa no tiene vestuarios y lo normal es dejar ropa en la arena, siempre atento a las traicioneras mareas, que aquí engullen la playa en cuestión de segundos y sin que te des cuenta.

Pero cuando llueve, ¿dónde se deja la ropa?, ¿y el paraguas?, ¿se va uno a bañar a la playa con paraguas?, ¿y cómo te secas bajo la lluvia? Porque secarse lloviendo es como secarse en la ducha sin cerrar el grifo.

Tendré que acercarme a los bañistas oriundos para despejar éstas y otras dudas.

De momento mi primer baño del año fue el día 5 de enero, poco despúes de que los tocayos de Jovellanos aterrizaran en el muro (según dicen,’cause no les vi), y hacía un apacible día primaveral, dando al traste con el eterno tópico de la Asturias gris y lluviosa.

Traía el pis hecho de casa así que no pude poner en práctica la nueva técnica de supervivencia, pese a todo resolví el baño con entereza y sin perder la compostura, de lo cual dan fe unas fotos que me hicieron saliendo del agua, que recuerdan al 007 Daniel Craig en una secuencia que a su vez es una recreación de otra secuencia de Halle Berry, que a su vez es un homenaje a la mítica secuencia de Ursula Andress saliendo del mar.

astur-bond

Precisamente la escena de Halle Berry se grabó en la playa de La Caleta , en  Cádiz. Cuentan mis paisanos que la espléndida morena pasó muchísimo frío, incluso las malas lenguas (que en Cádiz hay muchas) afirman que  sólo entraba’til poco más de los tobillos y que luego le pulverizaban agua caliente para que pareciese mojada.

Y pese a que no perdí la compostura ni un instante, la maliciosa cámara de mis acompañantes acertó con este gesto instantáneo que tanto furor ha causado en las redes por el parecido razonable con la mítica estatua La Lloca del Rinconín.

Os seguiré contando.

lloca-rinconin